14 marzo, 2012

El Ganso; un ejemplo de cómo un proyecto se hace realidad

Clemente Cebrián, socio fundador de El Ganso,  impartió una conferencia a los alumnos actuales del Máster Ejecutivo en Dirección de Empresas de Moda de ISEM Fashion Business School sobre cómo nació su negocio.


Durante la clase, enmarcada en el Área de Iniciativa Emprendedora, señaló que siempre ha tenido espíritu emprendedor. “Pasé un período de tiempo con mi hermano Álvaro en Londres. Allí nos inspiramos y decidimos crear una nueva firma de ropa basada en un estilo de moda masculina que no había en Madrid. Sabíamos que era una oportunidad de negocio”, señaló.


En esta introducción, también hizo referencia al nombre de la empresa: “Queríamos enseñar nuestro mundo. El Ganso era un concepto divertido que unía,  por una parte, el significado de animal elegante y, por otra, la de ‘hacer el ganso’, ser un poco pillo”.

Clemente y Álvaro Cebrián se hicieron miembros de Emprendedores Aval Madrid y presentaron un Business Plan gracias al que consiguieron el primer crédito con el que financiar su proyecto. Cebrián afirmó a los alumnos: “Todo lo que sucedía parecían golpes de suerte. Aún así y a pesar de la ilusión, cometimos muchos errores. No sabíamos cómo funcionaba este sector y, por ejemplo, comenzamos con tiendas multimarca que sólo nos daban problemas”.  

Clemente Cebrián, socio fundador de El Ganso
El gran éxito de la firma El Ganso comenzó tras un viaje a Budapest donde Clemente y su mujer vieron unas zapatillas inspiradas en el ejército eslovaco de la 2ª Guerra Mundial: “Entramos en la tienda y conseguimos unas muestras que gustaron mucho. Después hicimos un pedido de 900 pares”. Las zapatillas supusieron el primer impulso para la firma, ya que las ventas en la tienda de Fuencarral comenzaron a dispararse gracias a este producto. 

Esto les ayudó a crear un departamento de Tesorería para poder desarrollarse más. Abrieron una tienda en Barcelona y otra en Madrid (C/ Jorge Juan). Además, apostaron de nuevo por tiendas multimarca. Clemente explicó que con el éxito de la segunda tienda en el barrio de Salamanca, se dieron cuenta de que podían llegar a dos públicos muy diferentes, uno clásico y otro alternativo. “También vimos que El Ganso no sólo era una moda de zapatillas, sino que nuestro concepto funcionaba en ropa, por lo que introducimos un amplio abanico de productos y dejamos de vivir de las zapatillas”. 

Actualmente El Ganso está formado por un 70% de ropa y un 30% de calzado, frente a un 80% de calzado y  un 20% de ropa, en el pasado; cuenta con tiendas propias en España, París, Nueva York, Londres, Santiago de Chile y Lisboa; su facturación ha pasado de 6 millones de euros en 2009 a 19 millones en 2011.